ellAs

Tengo pendiente escribir sobre Somalia, sobre las JMJ, sobre la UE que se nos avecina, sobre las agencias de calificación... pero hoy solo me sale esto, ellAs.

Ellas somos las mujeres.
De la lista de personas que admiro, ganan por mayoría.
Soy una enamorada del género femenino, teneis licencia para ponerme la etiqueta que queráis, pero es así.

El mundo lo mueven las mujeres. Una mujer siempre hace lo que tiene que hacer.Cuando es necesario es generosa, es fuerte, es luchadora. No creo que sea solo por la educación recibida (cuánto habría que hablar de eso....) pero es un patrón que se repite a lo ancho y largo del mundo por más distintas que sean las culturas y las vivencias.
(Sólo como pequeña anotación, ¿sabíais que las teorías del desarrollo centran la mayor parte de sus programas en las mujeres porque son las que realmente trasmiten eficazmente la mejora que alcanzan a la familia y a la sociedad? Se carga así sobre sus hombros la responsabilidad del éxito del desarrollo de la familia y del país, una más... ya que cuando se centran en los hombres los resultados no son tan buenos)
No se si es por nuestro privilegiado ciclo hormonal, que nos trasporta de un lado a otro y nos enseña que somos capaces de tanto, todos los meses.

Habrá mil ejemplos que contradigan mis palabras, pero no es lo que yo he visto, gracias por eso a las que tengo más cerca: mi madre, mi suegra, mis abuelas.

Y dejo la canción de Alanis Morisette que, aunque no venga del todo al caso, me gusta y me recuerda que somos capaces de ser toda en una: madre, amante, diosa, demonio...



Nunca Jamás está en Marte 2011-08-09 16:42:00

Terminaba un artículo Juan Torres López en el blog de Attac así:

"Mientras que las políticas y los gobiernos neoliberales con el Banco Central Europeo a la cabeza ponen a Europa al borde del abismo los ciudadanos europeos no podemos seguir esperando a que las autoridades recobren la cordura: hay que actuar e impedir mediante el debate y la movilización que lleven a Europa a la destrucción y a un conflicto social de consecuencias imprevisibles."

Gracias, Juan.
Me consuela esta secuencia lógica: ciudadanos, debate, cordura, movilización.

El conflicto social de consecuencias imprevisibles nos empieza a reventar en la cara, a la vista está: Reino Unido (no ya sólo Londres, se han unido más ciudades), revueltas en los países árabes, manifestaciones desde hace tiempo en Grecia y Francia (aunque ya no salgan apenas en las noticias) y represión brutal en Siria.

Y el 15M en España.
Un 78% de la población conoce el movimiento, y entre 6 y 8 millones participó activamente en el mismo según una encuesta de IPSOS. Más que en los actos de cualquier partido en campaña electoral, hasta donde yo se, y sin la mediatización de una campaña.
Si no fuera por el 15M en España podríamos estar perfectamente igual que en Reino Unido, decía una mujer esta mañana en RNE ("En días como hoy").
Totalmente de acuerdo, pero añado, por el 15M y por las políticas sociales que aún no están del todo erradicadas, pero si seguimos avanzando firmes por este camino al ritmo que marcan "los mercados", (tradúzcase por avariciosos especuladores sin escrúpulos) tardaremos menos de lo que creemos en vernos igual.

Ojalá me equivoque. El cambio está en nuestra manos: ¿de verdad no podemos hacer más, ser más generosos entendido como menos avariciosos...? Es hora de planteárselo seriamente o asumir las consecuencias.

Nunca Jamás está en Marte 2011-08-09 16:42:00

Terminaba un artículo Juan Torres López en el blog de Attac así:

"Mientras que las políticas y los gobiernos neoliberales con el Banco Central Europeo a la cabeza ponen a Europa al borde del abismo los ciudadanos europeos no podemos seguir esperando a que las autoridades recobren la cordura: hay que actuar e impedir mediante el debate y la movilización que lleven a Europa a la destrucción y a un conflicto social de consecuencias imprevisibles."

Gracias, Juan.
Me consuela esta secuencia lógica: ciudadanos, debate, cordura, movilización.

El conflicto social de consecuencias imprevisibles nos empieza a reventar en la cara, a la vista está: Reino Unido (no ya sólo Londres, se han unido más ciudades), revueltas en los países árabes, manifestaciones desde hace tiempo en Grecia y Francia (aunque ya no salgan apenas en las noticias) y represión brutal en Siria.

Y el 15M en España.
Un 78% de la población conoce el movimiento, y entre 6 y 8 millones participó activamente en el mismo según una encuesta de IPSOS. Más que en los actos de cualquier partido en campaña electoral, hasta donde yo se, y sin la mediatización de una campaña.
Si no fuera por el 15M en España podríamos estar perfectamente igual que en Reino Unido, decía una mujer esta mañana en RNE ("En días como hoy").
Totalmente de acuerdo, pero añado, por el 15M y por las políticas sociales que aún no están del todo erradicadas, pero si seguimos avanzando firmes por este camino al ritmo que marcan "los mercados", (tradúzcase por avariciosos especuladores sin escrúpulos) tardaremos menos de lo que creemos en vernos igual.

Ojalá me equivoque. El cambio está en nuestra manos: ¿de verdad no podemos hacer más, ser más generosos entendido como menos avariciosos...? Es hora de planteárselo seriamente o asumir las consecuencias.

Placer.

Más bien lo escribiría PLACER, así, con mayúsculas.

En este caso el de la lectura, leer novelas de aventuras, de intriga, de mundos fantásticos (no imposibles, espero) donde lo inimaginable es lo más real, que te enganchan con más intensidad que cualquier otro vicio y te hacen devorar insaciable una página tras otra, ávido de que no termine nunca este montón de palabras que te trasportan y te hacen recordar que lo bueno se esconde en cosas como el sencillo placer de leer.
Tardes de verano sin siesta, noches de invierno arropado entre las letras, y las mantas.

Hacía mucho tiempo que no leía con PLACER, una pena, recuperarlo me ha hecho darme cuenta de que es algo que no pienso volver a dejar, mis autores fetiche (Almudena Grandes, por ejemplo) u otros que he ido descubriendo (Paul Auster, la saga de Millenium o la de True Blood, entre otros, con la historia de los Cátaros y Montsegur en la lista de espera).

¿Sugerencias para una hambrienta?

Placer.

Más bien lo escribiría PLACER, así, con mayúsculas.

En este caso el de la lectura, leer novelas de aventuras, de intriga, de mundos fantásticos (no imposibles, espero) donde lo inimaginable es lo más real, que te enganchan con más intensidad que cualquier otro vicio y te hacen devorar insaciable una página tras otra, ávido de que no termine nunca este montón de palabras que te trasportan y te hacen recordar que lo bueno se esconde en cosas como el sencillo placer de leer.
Tardes de verano sin siesta, noches de invierno arropado entre las letras, y las mantas.

Hacía mucho tiempo que no leía con PLACER, una pena, recuperarlo me ha hecho darme cuenta de que es algo que no pienso volver a dejar, mis autores fetiche (Almudena Grandes, por ejemplo) u otros que he ido descubriendo (Paul Auster, la saga de Millenium o la de True Blood, entre otros, con la historia de los Cátaros y Montsegur en la lista de espera).

¿Sugerencias para una hambrienta?