Cosmología por Lawrence Krauss

Es una charla muy interesante de una hora en la que habla del cosmos, aborda diferentes ideas y propone algunas conclusiones.

Está algo desfasado, básicamente en lo que respecta del CERN y la búsqueda de materia negra, pero es perfectamente válido.

Si os interesa la ciencia mínimamente, no os lo perdáis….

Via Xataka Ciencia

Una de fantasmas


Y no, por una vez no me refiero a los Carisma Men repartidos por la geografía japonesa, sino a los fantasmas de verdad, los de terror clásico. Estaréis de acuerdo conmigo en que algo que se le da muy bien a los japoneses son las películas de terror y esto no es casualidad, sino que ha sido un género cultivado durante siglos. Se llama Yuurei-ga (幽霊画)al género de pintura tradicional o ukiyoe durante las eras Edo a Meiji cuya temática son los seres sobrenaturales y algunos de los artistas más famosos de la época como Utagawa Kuniyoshi fueron inspirados por estas historias. Además, es tradición en Japón reunirse durante las sofocantes noches de verano a contar historias de terror (kaidan 怪談), ya que se dice que lograr un escalofrío de miedo es la única manera de refrescarse con un calor tan húmedo.Yo en realidad tengo una relación de amor odio con estos temas pero como motivo en las obras de arte no puedo evitar que me fascine.

Hace un par de días estaba buscando alguna película que ver y econtré en un pendrive olvidado una carpeta con la serie Ayakashi, once capítulos de anime producidos por Toei Animation que Albertone me recomendó en su día y que se habían quedado en el pendrive esperando su momento.

Los once capítulos narran tres historias clásicas de terror japonés: Yotsuya Kaidan, Tenshu monogatari y Bake Neko. De los tres para mi gusta sin duda el mejor es el primero, que abarca de los capítulos uno a cuatro. El Yotsuya Kaidan es una célebre obra de kabuki escrita en el siglo XVIII por Tsuruya Nanboku, una de esas buenas historias trágicas que acaba como el rosario de la aurora y donde muere hasta el apuntador. Merece la pena verla. Además, los subtítulos en español están bastante bien e introducen diversas acotaciones sobre cultura de la época con las que uno aprende y todo. El personaje principal Oiwa (お岩) cuyo nombre significa roca, es uno de los más representados por los artistas japoneses en la yuureiga.

La segunda historia narra la historia de amor (trágico, por supuesto, que esto es Japón) entre un humano y la princesa de los dioses olvidados (wasuregami 忘れ神). Como curiosidad, la acción principal se desarrolla en un castillo fantasma llamado "Castillo de la Garza Blanca", que es el sobrenombre por el que se conoce al castillo de Himeji (actualmente en obras de restauración, por cierto), por el que muchos opinan que se refiere al mismo castillo. Lástima no haber visto esta serie antes de visitarlo, hubiera hecho el recorrido mucho más puesta en situación... Pero aunque la historia podía haber dado más de sí, la manera en la que la desarrollan aquí me pareció algo insulsa, lenta y edulcorada.

La tercera historia Bake Neko (化け猫)acerca de la venganza de un gato del mas allá, me pareció un tanto caótica, aunque el estilo de dibujo expresionista y de movimientos erráticos (pese a acentuar aún más esa sensación un poco mareante) me pareció gráficamente interesante. Eso sí, no esperéis mucho de la historia...

Como conclusión general, me ha gustado verla porque me interesan las historias de terror clásico y recrean bien la ambientación de la época (sobre todo la primera, la más realista) pero como recomendación os diría que os quedárais sólo con los cuatros primeros capítulos. Recomendado especialmente antes de hacer un viaje a Japón para ver los sitios históricos mucho más ambientado y si hacemos caso de las tradiciones, también las noches más frescas ;-)



Una de fantasmas


Y no, por una vez no me refiero a los Carisma Men repartidos por la geografía japonesa, sino a los fantasmas de verdad, los de terror clásico. Estaréis de acuerdo conmigo en que algo que se le da muy bien a los japoneses son las películas de terror y esto no es casualidad, sino que ha sido un género cultivado durante siglos. Se llama Yuurei-ga (幽霊画)al género de pintura tradicional o ukiyoe durante las eras Edo a Meiji cuya temática son los seres sobrenaturales y algunos de los artistas más famosos de la época como Utagawa Kuniyoshi fueron inspirados por estas historias. Además, es tradición en Japón reunirse durante las sofocantes noches de verano a contar historias de terror (kaidan 怪談), ya que se dice que lograr un escalofrío de miedo es la única manera de refrescarse con un calor tan húmedo.Yo en realidad tengo una relación de amor odio con estos temas pero como motivo en las obras de arte no puedo evitar que me fascine.

Hace un par de días estaba buscando alguna película que ver y econtré en un pendrive olvidado una carpeta con la serie Ayakashi, once capítulos de anime producidos por Toei Animation que Albertone me recomendó en su día y que se habían quedado en el pendrive esperando su momento.

Los once capítulos narran tres historias clásicas de terror japonés: Yotsuya Kaidan, Tenshu monogatari y Bake Neko. De los tres para mi gusta sin duda el mejor es el primero, que abarca de los capítulos uno a cuatro. El Yotsuya Kaidan es una célebre obra de kabuki escrita en el siglo XVIII por Tsuruya Nanboku, una de esas buenas historias trágicas que acaba como el rosario de la aurora y donde muere hasta el apuntador. Merece la pena verla. Además, los subtítulos en español están bastante bien e introducen diversas acotaciones sobre cultura de la época con las que uno aprende y todo. El personaje principal Oiwa (お岩) cuyo nombre significa roca, es uno de los más representados por los artistas japoneses en la yuureiga.

La segunda historia narra la historia de amor (trágico, por supuesto, que esto es Japón) entre un humano y la princesa de los dioses olvidados (wasuregami 忘れ神). Como curiosidad, la acción principal se desarrolla en un castillo fantasma llamado "Castillo de la Garza Blanca", que es el sobrenombre por el que se conoce al castillo de Himeji (actualmente en obras de restauración, por cierto), por el que muchos opinan que se refiere al mismo castillo. Lástima no haber visto esta serie antes de visitarlo, hubiera hecho el recorrido mucho más puesta en situación... Pero aunque la historia podía haber dado más de sí, la manera en la que la desarrollan aquí me pareció algo insulsa, lenta y edulcorada.

La tercera historia Bake Neko (化け猫)acerca de la venganza de un gato del mas allá, me pareció un tanto caótica, aunque el estilo de dibujo expresionista y de movimientos erráticos (pese a acentuar aún más esa sensación un poco mareante) me pareció gráficamente interesante. Eso sí, no esperéis mucho de la historia...

Como conclusión general, me ha gustado verla porque me interesan las historias de terror clásico y recrean bien la ambientación de la época (sobre todo la primera, la más realista) pero como recomendación os diría que os quedárais sólo con los cuatros primeros capítulos. Recomendado especialmente antes de hacer un viaje a Japón para ver los sitios históricos mucho más ambientado y si hacemos caso de las tradiciones, también las noches más frescas ;-)



Hello Kitty (Goodbye Brains)


Los bancos en Japón son muy peculiares y están en su mayoría pensados para ser usados por japoneses dentro de Japón. Es por este motivo por lo que a los que planeáis visitas próximamente no me canso de repetiros que traigáis todo el dinero que podáisen en efectivo, ya que las probabilidades de que os roben aquí son escasas mientras que las probabilidades de que no podáis utilizar la visa para pagar o sacar dinero en un cajero es muy elevada.

Destaca el Japan Post Bank (ゆうちょ銀行), que es el menos flexible e internacional de todos y hasta donde yo sé ni siquiera permite transferencias internacionales. Curiosamente es en este banco donde obligan a los estudiantes extranjeros a abrirse una cuenta para recibir la beca del Gobierno japonés...

Todo esto viene al caso para explicar que tras diferentes trabas e incidentes he tenido que abrirme otra cuenta en una banco japonés para poder pagar el alquiler todos los meses desde mi ordenador, ya que por lo visto domiciliarlo desde mi otra cuenta del Japan Post no era posible por algún motivo que se me escapa (suspiro). Por cierto que había un abuelete de información dirigiendo la cola del banco y que además de ser muy poco simpático me pregunto TRES VECES si podía escribir mi nombre en japonés para rellenar el formulario y aunque le respondí TRES VECES que sí, seguía sin verlo convencido...hasta que ganas de dieron de escribírselo en la frente con un rotulador indeleble a ver si así le entraba mejor en la sesera.

Total, que entre venga a rellenar papeles contra reloj porque me iban a cerrar el banco y la chica de ventanilla venga a hacerme preguntas de trivial (¿puede una golondrina soportar un coco de 1kg.?), a mí se me estaba empezando a ir la cabeza y cuando llegamos por fin a la última pregunta trascendental ella me pregunta "¿tarjeta de Kitty-chan?" me pareció una pregunta tan absurda que dije que sí...sólo por la payasada del momento. Así que ahora, señores y señoras tengo no sólo la libreta de banco de H.K. sino también la tarjeta de débito con el mismo diseño. Menos mal que esta cuenta también está diseñada para ser usada dentro del país, así que no tendré que aguantar el pitorreo de mis amigos españoles.
Moraleja: nunca se abran una cuenta cuando tengan el día tonto.

No me mires con esa cara de mosquita muerta,
sé que te vas a quedar con mi dinero igual so perra... ¬¬

Para redimirme un poco de este despropósito, os copio a continuación algunos links relacionados:

- Hello Cthulhu Muchos ya lo conocéis, las desventuras de un dios primigenio en la tierra del más despiadado kawaiismo (yo muchas veces me siento identificada).

- Goodbye Kitty Marca de diseñor de ropa y accesorios ilustrados con una variedad de trágicos finales para nuestra odioda Kitty chan.


Toda la colección
-Bye Bye Kitty!! Between Heaven and Hell in Japanese Contemporary Art   Toda esta ristra en el nombre de una exposición de arte contemporáneo japonés que se celebró en la galería de la Japan Society en Nueva York el año pasado. Pretende dar a conocer mejor los artistas japoneses contemporáneos más allá de los estereotipos de la cultura otaku (manga, anime, videojuegos, etc.). Es una idea estupenda, el catálogo es altamente recomendable y de hecho recoge a gran parte de mis artistas preferidos :-)