Incondicionales

Ayer sin darme cuenta mis pobres cánidas estuvieron toda la tarde sin agua.
Se tumbaron en la puerta del salón hasta que su dueña se dignó fijarse en tan insistente comportamiento.
Después del agua, que bebieron en abundancia, todo eran muestras de cariño y agradecimiento por haberles rellenado el bebedero.
No hubo ni un reproche por haberlas tenido sedientas toda la tarde.

¿Aún alguien se pregunta por qué me gustan los perros?¿Por qué tengo dos?

¿Policías infiltrados creando la violencia?

He estado echando un vistazo a los más que razonables indicios que el blog Fino Filipino ha arrojado sobre policías disfrazados de manifestantes provocando la carga y luego ayudando a detener a manifestantes.

En el vídeo enlazado lo que me llama la atención es que los “encapuchados negros” no agreden directamente a la policía, y la policía no les agrade a ellos. Los agarran y se los llevan, con fuerza pero sin violencia. Sin embargo, estos policías no tienen empacho en usar la porra contra otra gente que no formaba parte del grupo de los “alborotadores”, como un señor que se ve muy bien porque va vestido de banco y naranja (y con la cara descubierta, claro).

Tampoco aparece ninguno de los encapuchados siendo esposado con dos gorilas policiales encima, uno de ellos con la rodilla presionándole la garganta.